Cada una de mis palabras, de mis pensamientos, tienen tantas letras como yo temores y esperanzas,y en la soledad compartida,de este mi pequeño espacio"DECOLORES",donde caben penas y alegrías,voy desnudando mi alma,materializando mis sueños.

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lunes, 4 de diciembre de 2017

SIN VOLVER LA CABEZA

Una tarde cualquiera.
Así paso las horas, como la mujer del cuadro.
Pensando y preguntándome demasiadas cosas.
Pero cada pregunta dura apenas nada.
Y la respuesta más breve, todavía.
... rumores.

martes, 15 de agosto de 2017

ELEGIA DEL PRESENTE

No hay más honda elegía que un día de verano,
pero no uno cualquiera,
uno de tantos
de los que se apagaron y se fueron,
sino este día fúlgido de hoy.
el que está sucediendo.
Eloy Sánchez Rosillo.                                                          
                                                                              

jueves, 10 de agosto de 2017

FUERON DIAS DE VERANO

Cambiando de tema:
Pies ¿para qué os quiero?

Una tarde cualquiera, tomando un café, una cerveza..., y quien sabe, tal vez compartiendo sueños e ilusiones.
Al final, solo son eso, ilusiones.

domingo, 9 de abril de 2017

RAMA DESNUDA


¿Qué es este engaño, di, rama desnuda?
Yo mismo te corté este invierno. Sola,
despojada de cielo, te quedaste
en la tierra, caída como el cuerpo
exangüe de un extraño. Allí seguiste
bajo los fríos soles y las ciegas
estrellas, en inerme y retraído
abandono, a merced de los temperos
más aciagos y extremos. No eras más
que un trozo de madera cada vez
menos visible en la materia activa
de la naturaleza. Para el ciclo,
para cerrarlo al fin, sólo esperabas
acabar algún día como fuego
en nuestra chimenea y ser ceniza
y ennoblecido símbolo del tiempo.
Pero algo ha pasado: has florecido.
Desoyendo la lógica del mundo
y de tu propia historia, te has llenado
de brotes y de flores, desdichada.
No serán fruto ni serán promesa,
pero sueñan tal vez con nueva vida
esperando quizá que a ese reclamo
acuda el ruiseñor y en ti construya
su nido como antaño, reviviendo
tus viejas primaveras y las noches
de venturosa y perfumada brisa,
mi pobre rama, soñadora y muerta.
¿Qué burla es ésta, di, rama podada?
Y tú, mi viejo corazón, ¿no aprendes?
Andrés Trapiello