yo, a mi aire, si me quieren esperar que me esperen, porque no me pienso agobiar lo más mínimo, quiero disfrutarlo, conocer gente, y sobre todo emborracharme de la riqueza etnográfica, natural y paisajística que esconden nuestras montañas, los regazos de los ríos, los valles, disfrutar de hermosas y verdes panorámicas, y mientras camino y siento como un soplo de viento acaricia mi piel y escucho a los grillos cantar entre los pastos que quedan a la orilla del sendero, abstraída y encantada,


deseando internarme por las callejuelas de las viejas aldeas, disfrutando de un paisaje rural de exuberante belleza, caminando por medio de bosques llenos de vegetación y especies autóctonas, de carballeiras en las que hacer un alto en el camino y comer un bocata a la sombra de un carballo a media jornada, en una mañana que espero no sea muy calurosa, (realmente es lo que mas miedo me da, eso que pienso estar ya en ruta antes de que amanezca) y contemplar las riberas del río Miño y otros mas chicos, viñedos, tierras de labranza,.... ¿encontraré algún trigal, y al pasar a su lado desprenderá ese aroma a campo seco y maduro, o quizás por los caminos y a nuestro lado pase, lento y pesado, un viejo carro lleno de trigo?, ya quedan pocos. Y sola o acompañada hacer un alto en una fuente donde refrescarse un poco, y por la tarde al abrigo de un viejo castaño tenderme a echar una pequeña siesta.
Quizás corran las nubes,
quizás soplen los vientos,
y las gotas de lluvia
vengan a mi encuentro.
Sentiré sopor, calor, frío, pesadez, fatiga
y seguiré soñando
bajo este sol ardiente o esa niebla fría,
pero sobre todo, y con llanto en los ojos
acariciando tus manos
sentiré que estoy viva
Comentarios
Lo pasaréis estupendamente, ya verás y vendrás cargada de experiencias y de muchas fotos, seguro.
Biquiños y buena suerte.