tan llena y tan vacía.
Te veo sonriendo y me pregunto
Detrás de tú sonrisa ¿qué se esconde?
-Se esconden los colores de mi vida.
Te miro en el espejo y no te veo,
No encuentro tus rasgos ni tu nombre.
Quizás,
¿sabes tú, donde se esconden?.
-Quizás, detrás de una mentira.
La luna vigila nuestras noches,
la luna y todas las estrellas,
salimos al balcón a contemplarlas,
tu mirada se pierde en el vacío.
Te miro de reojo
y ¿qué descubro?
-Descubres, que hay noches que serán,
y otras, que han sido,
que hay penas y amarguras que perduran
y otras, que se han ido,
que todo y nada, es
lo qué tu y yo hemos perdido.
A medida que pasa la vida, de cada pena, de cada tristeza, nos va quedando en el corazón una puntilla melancólica. Como se sufre y como duele, ¿quién no ha llorado por la primera amistad qué se ha roto, por el primer amor que se ha perdido?.
Se que hay personas a las qué el primer golpe de adversidad las hunde para siempre, pero hay otras ( la mayoría, espero) que quieren y saben quererse y esa es su verdadera razón, la razón de su vida, y a pesar de esas puntillas el corazón no sabe cansarse de querer, y si el amor se cansa para que no duela lo llamamos olvido, porque el olvido es la mejor manera de disfrazar el dolor, a menos que caminemos por la vida dentro de una armadura impenetrable donde el amor ,la amistad, los recuerdos, la nostalgia , la tristeza no sean mas qué una ilusión.

Hay que volverse insensatos para no darse cuenta de que nuestros ojos sonríen, nuestras manos tiemblan al unirse mientras nuestros labios se entreabren para dar o recibir ese apasionado beso o pronunciar esas hermosas palabras que deseamos oír.
No podemos convertirnos en prisioneros y pretender que los demás crean que nuestra cárcel es una fortaleza que hemos levantado voluntariamente porque en la vida siempre hay heridas, unas más profundas que otras, que se abren camino en nuestro corazón, herimos y nos hieren, amamos y nos aman, y así pasan las horas, así pasa la vida.
Te veo sonriendo y me pregunto
Detrás de tú sonrisa ¿qué se esconde?
-Se esconden los colores de mi vida.
Te miro en el espejo y no te veo,
No encuentro tus rasgos ni tu nombre.
Quizás,
¿sabes tú, donde se esconden?.
-Quizás, detrás de una mentira.
La luna vigila nuestras noches,
la luna y todas las estrellas,
salimos al balcón a contemplarlas,
tu mirada se pierde en el vacío.
Te miro de reojo
y ¿qué descubro?
-Descubres, que hay noches que serán,
y otras, que han sido,
que hay penas y amarguras que perduran
y otras, que se han ido,
que todo y nada, es
lo qué tu y yo hemos perdido.
Chus
A medida que pasa la vida, de cada pena, de cada tristeza, nos va quedando en el corazón una puntilla melancólica. Como se sufre y como duele, ¿quién no ha llorado por la primera amistad qué se ha roto, por el primer amor que se ha perdido?.
Se que hay personas a las qué el primer golpe de adversidad las hunde para siempre, pero hay otras ( la mayoría, espero) que quieren y saben quererse y esa es su verdadera razón, la razón de su vida, y a pesar de esas puntillas el corazón no sabe cansarse de querer, y si el amor se cansa para que no duela lo llamamos olvido, porque el olvido es la mejor manera de disfrazar el dolor, a menos que caminemos por la vida dentro de una armadura impenetrable donde el amor ,la amistad, los recuerdos, la nostalgia , la tristeza no sean mas qué una ilusión.

Hay que volverse insensatos para no darse cuenta de que nuestros ojos sonríen, nuestras manos tiemblan al unirse mientras nuestros labios se entreabren para dar o recibir ese apasionado beso o pronunciar esas hermosas palabras que deseamos oír.
No podemos convertirnos en prisioneros y pretender que los demás crean que nuestra cárcel es una fortaleza que hemos levantado voluntariamente porque en la vida siempre hay heridas, unas más profundas que otras, que se abren camino en nuestro corazón, herimos y nos hieren, amamos y nos aman, y así pasan las horas, así pasa la vida.
Comentarios
Un abrazo.
Despues de tanta melancolía, tanta pena, tanta herida solo se trata de vivir.
Me alegra mucho estar nuevamente por aca. Espero que tengas un buen comienzo de semana. besos
Biquiños.
Preciosas letras, me ha gustado mucho la entrada y tu blog en general tiene ese toque de vida necesario para hacernos reflexionar en las cosas hermosas y alejar las tristezas.
Gracias por hacerte parte de mi rincondito.
Mis afectuosos saludos.
Te sigo
Ya sé que no hablo de amor, como tus palabras acertadas. Pero la desaparición de la amistad también puede resultar algo dolorosa y molesta.
Me han gustado mucho tus palabras, me han hecho pensar.
Un abrazo.
Tal vez recuerdes (porque en mi blog he hablado de ello) que tengo una ex-amiga y compañera de trabajo... también he logrado encontrar el punto de equilibrio civilizado para poder convivir. Ha sido un duro camino y lo sigue siendo cada día pero es lo que hay, no quiero irme de mi oficina por eso, no merece la pena.
Me gusta como explicas en tu texto: "No podemos convertirnos en prisioneros y pretender que los demás crean que nuestra cárcel es una fortaleza que hemos levantado voluntariamente..."
Debemos olvidar y seguir adelante, habiendo aprendido la lección de los errores, de los golpes, de los sinsabores.
La vida es así.
¡me ha encantado la foto de esa piña!, me asombra como los fotógrafos captáis los detalles que a otros (me incluyo) se nos escapan.
biquiños, y perdón por tardar tanto en venir a visitarte... pero recuerda que simpre llego.
Bello texto, Chus, y también considero preciosa la fotografía de la piña.
Perdona por haber tardado tanto en pasar por aquí. Me está costando mucho visitaros, pero poco a poco espero retomar el ritmo.
Un fuerte abrazo
Creo que las cosas pasasn para que vayamos supernando las pruebas y como bien lo dices, trascenderlas.
Quien queda anclado en el dolr sufre él y hace sufrir al prójimo.
Besos
Bicos sonrintes
Dejarte un besín y decirte que compartimos libro...amén de otros dejados por ahí en alguna parte.
Odio las palabrejas que hay que meter para publicar!!!!!!
Felices fiestas.
Un beso, Chus.