El próximo viernes habrá luna llena ,y yo estaré observando, sentada en mi butaca con mi labor de punto de cruz, como la luz de la luna entra en el salón y va a derramarse sobre tu cuerpo y en las flores del jarrón de cristal de bohemia, regalo de mi tía-abuela.
Veré como en tu rostro se dibuja una sonrisa mientras prosigues con la lectura de ese viejo libro que hace unos días encontré, junto a un pañuelo de seda, en el fondo de un ajado baúl de cuero en el desván de la casa de tus abuelos, debió traerlo el viejo Francisco, cuando volvió de "hacer" las americas.De las flores brillaran sus matices blancos, violetas y azules, son los lirios de invierno que adornan mi jardín y el salón de mi casa.
De repente sonará el reloj de la torre de la iglesia, como cada noche a las doce, aunque el pueblo está lejos, tienen las campanas un profundo son y el aire trae el sonido hasta nuestra casa, apenas acaben de sonar empezará a hacerlo el reloj de la abuela, rompiendo la quietud de la noche. Entonces, como si de un ritual se tratara, recogeré mi labor y me acercaré al balcón, si sopla el aire del sur y la noche está serena y templada saldré a contemplar la luna y a respirar las fragancias del jardín, por el contrario si la noche es desapacible y fría me contentaré con apartar las cortinas y contemplar la luna a través de los cristales, como otras muchas noches de este extraño invierno.
Es medianoche el pueblo se adivina a lo lejos, me doy la vuelta y me sonríes, te levantas y vienes hacia mi, ha llegado nuestra hora, nuestros corazones errantes se reencuentran y nuestros oídos mendigan melodías sinuosas, canciones apasionadas y mientras la música nos encandila y las estrellas brillan más y más, te acercas y susurras a mi oído secretos inconfesables, ansias desenfrenadas, te aprietas contra mis muslos y a través de mi ropa siento tu miembro rígido, me estremezco, mis manos de repente buscan y rodean tu sexo, ojala no fuera tan consciente de tu masculinidad, ni tu de mi pasión, te sumerges en el calor de mis besos, me tomas en brazos ..., al final del pasillo está la alcoba. ¡Qué alegre es amarse!
Maravillosas sensaciones en esa "puesta a punto" que has hecho para retratarnos que, a pesar de la cotidaniedad, el amor, es eso y así. Muy bonito. Bicos.
La serenidad, la armonía, da paso a la pasión y es que si hay lo primero es fácil que llegue lo segundo. Paz en los corazones y en tu hogar, eso es lo que he leído. Amarse de forma entregada, con los ojos abiertos, sin temores… Me gusta que las mujeres seamos valientes (me incluyo) a la hora de escribir sobre sensualidad y erotismo, porqué no, después de tantos años calladas tenemos el derecho de llamar a las cosas por su nombre siempre que nos apetezca.
Te has dejado llevar por tus sentimientos y por tus deseos y lo has reflejado asi sencillamente en este maravilloso relato Un biquiño , sigue escribiendo
Comentarios
Bellísimo.
Besos.
Muy bonito.
Bicos.
Besos, Chus.
¡Cómo viene san Valentín! más valientín, imposible.
Paz en los corazones y en tu hogar, eso es lo que he leído.
Amarse de forma entregada, con los ojos abiertos, sin temores…
Me gusta que las mujeres seamos valientes (me incluyo) a la hora de escribir sobre sensualidad y erotismo, porqué no, después de tantos años calladas tenemos el derecho de llamar a las cosas por su nombre siempre que nos apetezca.
Me encanta.
Biquiños,
Un biquiño , sigue escribiendo
Hermoso, fuerte,vibrante.Amor en una palabra
Saludos
Me encantó, muy original.
Besito y feliz semana linda :)
Saluditos, Chus.